¡Hay personas, pocas pero las hay!
Personas que nos inspiran e instan en optar por una vida diferente a la actual,
teniendo como fundamento primordial los valores morales y los derechos humanos.
Personas que se han convertido en un modelo a seguir, haciendo respetar sus ideales; ideales de bien para nuestra sociedad de la cual son partícipes; dejando de lado el egoísmo, la envidia y el odio que no ayudan para nada en construir una sociedad justa y desarrollada. Personas que se preocupan y luchan no por el bienestar de una minoría sino, por el bienestar de todos por la cual han sido capaces hasta dejar de lado su comodidad; no buscan la superioridad antes de eso, priorizan la igualdad; no pueden discriminar porque sólo saben amar; no conocen el odio porque creen que no es necesario. Estas personas creen fehacientemente que se puede construir una sociedad diferente, creen en la realización de la utopía de Platón. ¡Estas personas inspiran!
Personas que se han convertido en un modelo a seguir, haciendo respetar sus ideales; ideales de bien para nuestra sociedad de la cual son partícipes; dejando de lado el egoísmo, la envidia y el odio que no ayudan para nada en construir una sociedad justa y desarrollada. Personas que se preocupan y luchan no por el bienestar de una minoría sino, por el bienestar de todos por la cual han sido capaces hasta dejar de lado su comodidad; no buscan la superioridad antes de eso, priorizan la igualdad; no pueden discriminar porque sólo saben amar; no conocen el odio porque creen que no es necesario. Estas personas creen fehacientemente que se puede construir una sociedad diferente, creen en la realización de la utopía de Platón. ¡Estas personas inspiran!
